La Ramona.
|Ya estoy en tercera preparatoria, y no sé por qué mi mami nos llevó a las monjas...
Yo tengo el pelo largo, y para no estar peleando en la mañana con los tirones y el pelo enredado, duermo con trenzas, así que me las desarmo, me mojo, y la Flora me las vuelve a hacer. El otro día estaba en clases, detrás de mí se sienta la Ramona, y empezó a tirarme las trenzas y a decirme "son liendres"..."¡tienes piojos!"...
Yo le decía que no me moleste mientras trataba de copiar la tarea que estaba escribiendo Sor Inés en la pizarra, pero la Ramona no dejaba de tirarme las trenzas y repetir: "tienes piojos!"...De repente ya no dí más, me paré...y le encajé un zurdazo tan bien dado, que se armó gran revuelo, Sor Inés se dio vuelta con los gritos y chillidos de la Ramona...y dijo que me castigaría...Yo, guardé rápido todo en mi bolsón y cuando tocaron la campana salí corriendo, agarré a la Eugenia de la mano cuando salió de su sala, y le dije que arrancáramos hacia el auto que nos esperaba en la calle.
Le conté a mi mami lo que pasó con la Ramona, del puñete que le dí después de tanto fregarme, y me dijo que peleadora no hay que ser, pero está bien defenderse ante la agresión, y al día siguiente ella me fue a dejar al colegio y habló con la Directora en su oficina, pero lo terrible fue cuando llegué a mi sala, porque la Ramona parecía perro dálmata con el ojo en tinta...y me dieron tantas ganas de reírme...pero me senté calladita en mi puesto, y me aguanté no más...
Mi papi mandó poner cables y postes y les dio luz al colegio de las Siervas de María porque era un peligro el uso de velas en el internado y la única regla, era el uso máximo de 2 ampolletas.
Un día, durante el almuerzo, la Eugenia dijo:
- papi, córtele la luz a las monjitas...
- ¿y por qué hay que cortarles la luz?
- Porque las monjitas son muy malas...castigan a las niñitas...las hacen hincarse en una esquina de la sala...sobre porotos...así que córteles la luz, papi...
