El camioncito de Sergio.
- Hola Sergio.
- Las vengo a invitar porque mi papá me hizo un camión muy bonito...¿Vamos a jugar?
- ¡Vamos! ¿Y cómo es? ¿Grande?
- Rebonito, tiene luces, la carrocería de tablitas, parece de verdad...¡Corramos!
Partimos a toda carrera y cuando íbamos entrando a la casa, justo iba saliendo la tía Tutú a llamar al Sergio para tomar once, así que nos invitó a comer pan con dulce y nos instalamos en la cocina.
Patricio estaba haciendo tareas y llegó a tomar once cuando nosotros íbamos saliendo a ver el camión nuevo y nos topamos con el tío Arturo que traía en sus manos 10 tambores de bencina hechos con un palo de escoba, y recién pintados. Quedamos encantadas con eso,porque podíamos cargar y descargar el camión, y nos pusimos a acarrear arena y ripio para hacer un camino.
Tan entretenidas estábamos, que cuando oímos a la Flora que nos llamaba a comer no lo podíamos creer...¡La tarde se nos pasó volando!
- Chao tía, chao Sergio...
Y llegamos corriendo a la casa, contando la novedad del camión que tenía tapas de pasta de dientes como focos, y las ruedas igualitas a las de verdad!
Nos pararon en seco en la puerta, pues los zapatos estaban muy embarrados, y teníamos las manos inmundas, así que...
-"¡sáquense los zapatos!" y "derechito al baño".
¡Uy! ¡Que lo pasamos bien!
