20 Enero 2009
Disfrutar de un día asoleado en Aysén es como una recompensa que se recibe muy de véz en cuando por tener el temple de vivir ahí, aislados, en medio de la nada,...o de todo, según se mire. Si, porque Aysén posee un tremendo potencial. Ahí reposa la gran riqueza de éste país.
Recuerdo los tres meses de lluvia torrencial y sin parar...previos a la gran inundación.
El sol aisenino es lo que te permite calentar el cuerpo y el alma. Te deja apreciar ésa naturaleza imponente, en todo su esplendor. Esa misma que ha dejado boquiabiertos a cuanto forastero ha pisado suelo aisenino.
Polela, me encantó la foto en blanco y negro de la niñita sentada... Imagino que eres tu.
Esa niñita tan aseñorada, claro que soy yo....Se nota que había sol, pero al mismo tiempo harto frío...
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alejandra-desde-mas-alla dijo
Hola, Gabriela saludos desde Madrid. bienvenida al ciberespacio. Un abrazo eterno...
20 Enero 2009 | 11:15 PM