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La Coctelera

polela

30 Diciembre 2009

Puente Los Palos.

Durante el almuerzo, mi papi estuvo hablando de un nuevo camino por allá por el cerro Marchant, y que cuando fue a ver los avances el mes pasado pasó en bote el río Los Palos...y fue justo por donde pasamos en el cuter de don Ciro cuando fuimos al campo hace unos meses...y de repente nos invitó porque dijo que ahora hicieron una pasarela y tiene que ir a verla...

Almorzamos rapidito y sin mañas, y nos pusimos bototos porque según él hay mucho barro, y nos encaramamos en la camioneta. Mientras manejaba nos fue contando que van a hacer un puente colgante, igualito al del Km 20, así que más ganas teníamos de llegar luego. Por suerte no llovía, y cuando llegamos allá nos encontramos con algo que no conocíamos: un puente colgante angostito y esa era la famosa pasarela! Era tan angosta, que apenas cabía una persona, y se balanceaba que daba miedo, así que había que caminar despacito...Mi papi nos tomó de la mano, y pasamos en fila india con un susto terrible mientras todos los maestros nos miraban. Al otro lado anduvimos mirando el camino, haciendo patitos en unas lagunas que habían al lado de unos montones de ripio, y buscando piedras planitas con las que llenamos los bolsillos de la chaqueta, mientras mi papi hablaba con el Sr. Arteaga. También estuvimos mirando cuando los maestros pasaban con materiales en una carretilla por la pasarela, porque pasaban corriendo y lo que más cuesta es la llegada porque es en subida, así que en cuanto llegaba la carretilla, otros maestros la agarraban y la sacaban de ahí.

Y llegó el momento de regresar, así que con harto susto, atravesamos de la mano por esa movediza pasarela, y por supuesto que llegamos contando la aventura al regresar a la casa.

Tags: puente, pasarela

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30 Octubre 2009

La esperada exposición.

La exposición se abriría al público el sábado después de almuerzo, así que esa mañana yo estaba nerviosa y me parecía que el tiempo no avanzaba. Llegó la hora de almuerzo, y, como pocas veces, nos comimos todo rápido y ayudamos a guardar todo y dejar ordenado, hasta que nos subimos al auto y mi papi nos llevó rumbo al colegio. Había hartas mamás, y nos encontramos con las compañeras a medida que recorríamos la primera sala llena de bordados y tejidos, donde recorrimos cada rincón  con la mirada, sin pillar mi bufanda...

Yo ya creía que Sor Inés no había puesto mi obra allí cuando mi mami dijo "¡mira! ¡mira esa esquina! ¡allá!  ¡allá arriba! "...Oh...mi bufanda estaba instalada en una esquina llegando al cielo de la sala, lo que es mucho decir, porque mi gran obra estaba camuflada entre mantelitos y carpetitas bordadas, muchas de las cuales  tuvieron trabajando a mamás y abuelitas para lograr buenas notas, en cambio yo la hice solita, aún con las dificultades de la poca destreza de mi mano derecha y eso me llenó de orgullo.

Tags: exposicion

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30 Octubre 2009

Mi primer tejido.

Luego de agarrar cada una un extremo del tejido, empezamos a tironearlo con muchas ganas, y nos daba mucha risa porque nos caímos al suelo y nos arrastrábamos hacia un lado y hacia el otro, hasta que mi mami me llamó porque había  que lavar la enorme bufanda   para aprovechar de secarla frente a la chimenea encendida, ya que mañana vence el plazo para entregarla a Sor Inés y exponerla el fin de semana junto a los trabajos de todas las alumnas del colegio.

Sólo después de un buen lavado, apareció el color celeste primitivo, porque ya parecía una bufanda gris. Quedó muy bonita, y tuvimos que estrujarla en una toalla antes de colgarla en una silla frente al fueguito, donde empezó a salir una nube de vapor que nos asustó en un primer momento.

Yo la miraba fijamente, mientras pensaba en el tormento que significó meter punto a punto el palillo, enlazar la hebra, y volver a sacarlo sin que se me soltara. Había niñas que tejían rápido, bien, parejito...y que hicieron zapatitos para guagua, e incluso chalequitos pequeños, pero no eran zurdas como yo...

Tags: bufanda, zurda

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24 Octubre 2009

Ayudante del mago.

¡Hoy

 ¡Hoy mi papi llegó con una tremenda noticia!

En el Trinidad  venía un mago y lo iremos a ver mañana a las 7 de la tarde, al teatro. Estamos emocionadas, nerviosas, ansiosas, como que nos da miedo, y al mismo tiempo no hayamos las horas de que sea el momento de ir y agarrarnos un buen lugar, cerca del escenario para ver en detalle las pruebas y saber cómo las hace.

Mi papi se reía a la hora de comida porque la Eugenia decía que ella tenía que "pillarle la pillería" al mago, y esa noche nos costó quedarnos dormidas pensando que teníamos que llegar temprano al teatro para obtener una buena ubicación.

El teatro se llenó, y un rato después comenzó una música que daba susto, se abrieron las cortinas, y apareció el Mago Harbalay en medio de los aplausos.

Hizo varias pruebas con naipes, en que la maestría al barajar no más, provocaba exclamaciones en el público. Cartas que desaparecían y aparecían en sus manos.

De repente, llamó a un voluntario al escenario,  le mostró una bolsa negra que dio vuelta al revés para demostrar que estaba vacía. Luego lo hizo elegir una carta , firmarla, meterla entre las demás cartas, y tomó la varita mágica, con la que dio dos golpes al mazo de cartas, y dos golpes a la bolsa negra, al tiempo que decía "¡harbalay!" y le dijo al voluntario  que meta la mano dentro porque seguro que la carta se había trasladado mágicamente...El voluntario así lo hizo y sacó con cara de sorpresa un limón. El público empezó a reír a carcajadas; entonces el Mago sacó una cortaplumas y con gran ceremonia comenzó a cortar el limón sobre una mesita, ante la mirada atónita del voluntario, y de repente apareció  dentro del limón un papel celofán que el Mago empezó a desenrollar...y apareció la carta...¡con la firma! Oh...Aplausos y más aplausos...

De repente pidió un ayudante y la Eugenia voló al escenario. El Mago sacó un vaso con leche, y le dijo a la Eugenia que con mucho cuidado, echara esa leche en un vaso más grande, mientras él hacía unos pases mágicos con su varita y decía "¡harbalay!"  Se produjo una exclamación en el público, al ver que el vaso más grande quedaba lleno de leche...El Mago dijo que ahora, ella  echaría la leche a un vaso más grande aún, otra vez la varita mágica y "¡harbalay!" Nuevamente ese vaso se llenó... Ahora venía lo mejor...El Mago agarró una hoja de diario, la mostró por ambos lados, y luego hizo un cucurucho mientras la Eugenia no se perdía detalle. Agarró el vaso con leche, y lo vació en el cucurucho, luego hizo unos pases mágicos con la varita, "¡harbalay!"...y amuñó el cucurucho, y desapareció la leche!!  Aplausos a rabiar, y la Eugenia bajó con cara de sorprendida, picada de no saber qué pasó...

Bueno, la función duró más de una hora, íbamos de sorpresa en sorpresa, y lo pasamos muy bien. Tuvimos tema de conversación para muchos días, y le buscábamos todas las explicaciones  posibles para llegar a descubrir cómo lo hacía el Mago...porque cuando dijo que iba a hacer una tortilla en una fuente con tapa, como no había ahí una estufa, le echó licor a los huevos batidos, lo encendió y nosotras veíamos las llamas...luego apagó el fuego con la tapa, unos pases con la varita..."¡harbalay!"y al abrirlo para sacar la tortilla...¡salió volando una paloma blanca!

Fueron tantas las emociones, que esa noche nos costó muchísimo lograr dormir.

Tags: magia

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24 Octubre 2009

El derrumbe.

Tempranito vinieron a tocar la puerta, y escuchamos hablar a mi papi que estaba tomando desayuno y salió a la carrera. En eso apareció Guzmán a buscarnos para ir a la escuela y nos dijo que a la hora de almuerzo no era seguro que nos fuera a buscar, porque irían con mi papi a ver el gran derrumbe que cortó el camino a Coyhaique, donde estrenarían la moto niveladora que llegó hace poco.

Según mi mami, con tanta lluvia que hemos tenido va a subir el río, capacito que el barco no pueda llegar, y van a empezar a faltar cosas en los negocios...Total, estaremos aislados si no se apuran en arreglar el camino.

Hoy llegaron demasiado mojadas mis compañeras, y en el recreo no pudimos salir al patio porque no paró de llover, así que ni jugamos por culpa del frío.

Cuando llegó la hora de ir a la casa a almorzar, por suerte dejó de llover un rato, pero nos faltaba poco para llegar  cuando quedamos empapadas y tuvimos que cambiarnos todita la ropa antes de sentarnos a almorzar.  Estábamos terminando, cuando escuchamos el ruido del auto que venía entrando a vialidad.

Mi papi nos contó que el derrumbe fue bastante grande y que se escapó una casita que estaba al otro lado del camino, gracias a una gran piedra que llegó ahí en otro derrumbe, hace años, pero la gente que vive ahí casi se murió de terror anoche porque despertaron con un ruido infernal, la casita se movía, y ellos creían  que unos cien caballos iban galopando hacia ellos y los aplastarían. Cuando todo pasó y llegó el silencio, el perro empezó a llorar y no lo podían callar, y una vez que amaneció pudieron salir a ver el desastre, y se encontraron con palos, piedras y barro hacia donde miraran...Lamentaban la desaparición de su gallinero donde  también dormía un corderito que estaban criando, pero al menos a su casa no le pasó nada.

En la tarde, cuando llegó el camión con los obreros que fueron a sacar el derrumbe, dijeron que en verdad fue tal la cantidad de árboles, rocas y barro que rodó cerro abajo, que aún con la ayuda de la moto niveladora, tardarían un par de días más en dar la pasada , y otro par de días en  despejar las orillas y trasladar eso algo más lejos.

Mi papi dijo que iremos el fin de semana a ver cómo quedó el trabajo de despeje de la ruta y eso nos puso contentas porque hace días que no lo acompañamos.

 

Tags: lluvia

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28 Septiembre 2009

Trabajando...

Tags: gualato

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23 Septiembre 2009

Hortelanas.

Hoy fuimos donde una señora que plantó lechugas y ya están creciendo, así que le dijo a mi mami que la próxima semana le podrá vender algunas. Por ahora, nos conformamos con harto perejil para hacer pesto y acompañar un rico plato de tallarines.

Llegamos tan entusiasmadas con tanta lechuguita en hileras tan ordenaditas que tenía la señora María, que apenas almorzamos, agarramos el gualato y empezamos a sacar pasto para hacer nuestra propia huerta, soñando con rápidos resultados, y ya veíamos las hileras de plantitas...pero aún no hemos comprado las semillas!!

Quedamos agotadas y no alcanzamos a sacar un metro cuadrado de pasto...y tuvimos que sacarnos los zapatos cuando nos llamaron a tomar once, para poder sacarles el barro de la suela con un palito, pero lo pasamos tan bien!!....

Tags: lechugas

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14 Septiembre 2009

Los arreos.

Despertamos con ¡guau! ¡guau! ¡guau!  y unos silbidos, y corrimos a la ventana a ver qué pasaba. Frente a Vialidad iba un arreo de ovejas, tres arrieros a caballo, un pilchero y varios perros negro con blanco y lanudos ladrando como locos y corriendo alrededor del piño, con una atajada espectacular frente al portón, para impedir que alguna oveja se escapara, lo que sería un error fatal debido al comportamiento instintivo que las hace seguir a la primera de la fila.

Es muy entretenido observar cómo esos perritos obedecen a sus amos casi sin palabras , sólo con diferentes silbidos, pero tuvimos que salir sopladas a cerrar el portón porque la Picha ya estaba muy entusiasmada al escuchar los ladridos, y empezó a rascar la puerta para salir al baño esa mañana.

Todas esas ovejas atravesaron el pueblo de un extremo al otro, camino al muelle porque esa tarde arribaría el Taitao, que las llevaría rumbo a Puerto Montt, así que una vez en el muelle, comerían y tomarían agua, antes de ser embarcadas en las bodegas a través de una manga, y en cubierta las que sobraran.

Con este arreo tuvimos tema para el día entero, porque queríamos aprender a silbar, pero además nos pusimos a dibujar lo que vimos, y nos quedaron muy divertidos los caballos con sus jinetes.

En la tarde fuimos un rato al muelle a ver cómo cargaban las ovejas, y vimos a las que dejaron en cubierta del barco, donde había tres hombres que las empujaban para que quedaran bien ordenadas y así poder seguir metiendo una y otra más, hasta que no quedó ni una en el muelle. Los perros estaban echados al lado de los caballos, muy obedientes. Ni se parecen a la Picha, que es harto porfiada.

Tags: ovejas

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Sobre mí

Nací en Valdivia, Chile, donde vivo ahora nuevamente, porque de niña y por razones de trabajo de mi padre, nos fuimos a Puerto Aisén. Me casé y por razones de trabajo de mi esposo, vivimos en Coyhaique varios años. Soy profesora, aunque trabajé pocos años y me dediqué a educar a mis hijos, con muy buenos resultados. Siempre tuve facilidades artísticas, y participé en coros,en teatro,escribí algunas cositas, pero hace diez años me puse a estudiar piano, y ahora me dedico a la pintura. Tengo una mente inquieta, así que a pesar de que le saqué el cuerpo harto tiempo, al final me tenté con aprender algo de computación. Yo me las arreglaba lo más bien con mi máquina de escribir, pero me atrajo el hecho de poder leer adelantos científicos o asuntos de medicina o de salud, pero actuales, del momento, y por eso decidí aprender, aunque el lenguaje computacional es adecuado a los jóvenes que nacieron en las últimas décadas y que se adaptan muy bien.

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